Page 8 - REVISTA ETIQUETA II -2017
P. 8

6
brújula
El Líbano en bocados:
Em Sherif
Escribe ÁNGELA ORÁA - @angelaoraa
Fotografía CORTESÍA BLUE PRESS SERVICE - @bluepressservice
Ir a Beirut implica conocer los sitios emblemáti- cos. Es tan obligatorio tomarse el sel e de rigor en la mezquita Mohammad Al-Amin en el co- razón de la ciudad, como reservar con tiempo en
el restaurant Em Sherif, favorito de la élite local. Se- gún la crítica  gura entre los mejores, sino es el mejor de cocina tradicional libanesa de la capital. Enclavado en la exclusiva zona Ashra eh, preferida de las tien- das de lujo, vale la pena darse licencia de un banquete y luego un paseíto por los alrededores.
Inaugurado en 2011 por la familia Hayek, rápida- mente Em Sherif se hizo famoso. El diseño interior es ecléctico. Tiene una pared colmada de piso a techo con platos de  na porcelana europea. Vistoso y abi- garrado del techo penden lámparas con verrier, sillas cómodas, mesas con topes de espejo, cubertería a la antigua que hace juego con el pesado plato de fondo. En el piso superior hay un lugar destinado para ban- quetes con aire palaciego.
El menú dirigido es copioso, multisápido y variado. Estamos en presencia de una sinfonía de sabores fantásticos y sorprendentes. Coloridos, bien presen- tados. Todo se comparte en pequeñas fuentes colo- cadas en el centro de la mesa. La expectativa por la fama que precede a Em Sherif se honra. Seduce por lo sabroso y so sticado. El comensal, sucumbe.
Se comienza con zatar, pan árabe tradicional, chato y redondo que en la antigüedad hacía las funciones de tenedor y cuchara. En la super cie se vierte un compuesto de tomillo, zumaque, semillas de ajonjolí o sésamo y sal. También suele llevar hierbas aromáti- cas tales como mejorana, orégano, comino e hinojo.
El hummus, puré de garbazo y sésamo es un tercio- pelo. El crocante de las papas fritas es adictivo. La cre- ma babaganush sabe 100 % a berenjena. La ensalada fattoush es de gran frescor y no podía faltar el labneh, especie de queso de yogur elaborado con leche que puede ser de oveja, vaca y ocasionalmente de cabra.
Entre los platos estelares  gura el kibbe, plato nacio- nal, consiste en albóndigas hechas de carne con trigo bulgur, cebolla y piñones en sus tres variantes: crudo, horneado y frito. Arroz árabe (pollo, hígado y piño- nes), tabule, ensalada con hojas de menta y perejil. Hay pescado cocinado con yogur, pinchos de cordero y de camarones.
Los postres de la cocina libanesa suelen ser bastante dulces y siempre hay frutas de estación. Em Sherif optó por unas fuentes de granada con gajos de na- ranja, helados de diferentes sabores y un popurrí de frutos secos con una sutil crema perfumada con agua de azahar, sirope y pistachos  leteados.
¿Qué tomar?
Arak: Es un aguardiente de anís a la que se le vierte agua y se torna color lechoso.
Café arábico: Suele ser importado de Brasil, es fuerte y hay que esperar que se asiente la borra.
Vinos: Pida los nacionales que son de magní ca cali- dad como los Châteaux Kefraya, Ksara y Musar.
Coordenadas
Victor Hugo Street, Ashra eh. Líbano. Menú dirigido. A partir de 50 US$ p/p (sin bebidas)
Abierto de lunes a domingo www.emserif.com
Twitter: @emsherif
www.revistaetiqueta.com


































































































   6   7   8   9   10